Niebla

Estamos dando fin al invierno. Los días ya empezaron a alargarse y en ese intervalo hacia la primavera hay días de lluvia y hay días de niebla antes de que se evidencie la explosión que nos mostrará el potencial que el mutismo del invierno custodió durante estos meses.

En ocasiones la niebla se cierne como un manto de incertidumbre. El aire se carga de silencio, y hay preguntas que resuenan en un vacío ensordecedor y quizás nos preguntamos cómo encontrar el camino cuando todo parece envuelto en una bruma impenetrable, o qué dirección tomar, cuál es la elección adecuada.

Las respuestas, como la niebla misma, son esquivas, si buscamos fuera de nosotros mismos.

Imagen de Ingo Jakubke en Pixabay– niebla montañas

Mantenerse en la niebla, donde no hay referencias familiares a las que asirse, no es sencillo…nadie nos enseñó a caminar por ahí. La respiración se agita y parece que todo a nuestro alrededor se desordena. Aparece la prisa por encontrar un camino. Se busca con desesperación algo de claridad o a alguien que nos indique qué hacer o a donde ir. Aparece la sensación de caos y eso, por término general, no nos gusta.

En nuestro viaje, y la niebla es una de sus estaciones, se nos ofrece la oportunidad de practicar el gran secreto: sumergirse en uno mismo para volver desde las profundidades con el mapa en la mano.

Para eso hemos de pactar con nuestra impaciencia, que nos apura para tener una respuesta a cualquier precio; hemos de pactar con nuestra inseguridad y la imposibilidad de disponer de la contestación correcta en el preciso instante en el que nuestra mente la requiere.

La respiración es un excelente aliado en esa ceguera temporal de nuestro horizonte facilitando el acceso a nuestro espacio interior, allí donde se aloja esa llama que nunca se apaga y que nos guía si nos damos el permiso de escucharla. https://guiomarburgos.com/

Su ritmo, su amplitud y su dirección ponen orden en el desorden, serenidad en la angustia, claridad en la oscuridad. 

En el ciclo de la vida, los momentos de niebla y certeza se alternan igual que alternamos la vigilia y el sueño o el ayuno y la ingesta. El cómo transitamos de uno a otro dependerá mucho de cómo escuchamos nuestra voz interna…si es que lo hacemos. En muchas ocasiones nuestra relación con ella es intermitente y los bancos de niebla son muy espesos y nos generan desazón, momento ideal para pararse y darse cuenta de que lo que hicimos hasta el momento llegó a su fin, y se tiene que tomar una nueva dirección.

Si no atendemos a esa señal de ponernos en modo ralentí, nos agitamos innecesariamente gastando energía donde no toca porque no vemos dando así palos de ciego.

Dibujo de : Ángel de San Martín

Por eso, si hueles la llegada de la niebla, húmeda, fría y asediante aminora el paso, acércate a algún entorno natural, ya sea un parque, el mar, la montaña…lo que pueda ser más cómodo para ti en el lugar en el que estés y atiende a tu respiración.

Permítete soltar lo mismo que tomas. No reserves aire para después, suéltalo todo en la confianza de que habrá suficiente para la siguiente inhalación.

Baja de tu mente al corazón y busca la respuesta que necesitas. No siempre aparecerá al instante o como esperabas, así que requiere que estés atent@ a las señales que irán mostrándose y que serán pequeños flashes en la oscuridad.

Nuestra mente es la que se llena de miedos. Si sentimos como pulsa en nosotros la Vida podremos abrirnos a la confianza en la incertidumbre y no ser obstáculo para que la Vida fluya a través de nosotros.

Si estás en ese momento o lo has estado, seguro que sabes de lo que hablo. Y si hay alguien cerca de ti que sospechas que lo está transitando, sólo dale tu mano…a veces sólo se necesita eso para disipar las nieblas que le obstaculizan dar el siguiente paso.

Deseo que entréis en la primavera con claridad.

Luz y alegría.

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

No te das la importancia que mereces…

Me llegó por casualidad hace unos días un poema precioso y se me saltaron las lágrimas al reconocer a muchas mujeres de tantas generaciones renunciando a sí. Y recalco, no fueron todas, ni fue siempre.

Otras no lo hicieron, y vivieron felices sus vidas con lo que escogieron o alguien escogió por ellas y pudieron adaptarse en esa elección …quizás una posición inteligente…pero ¿cuántas tuvieron que tragarse sus lágrimas ante la frustración y la impotencia de no poder ser quienes eran o querían llegar a ser?

No hablo sólo de profesiones, si no de la imposibilidad de poder expresarse como eran para no ser juzgadas: demasiado espontanea, poco elegante, falta de corrección…la lista podría ser interminable, llena de pequeñeces que achicaban y las mandaban con sus sueños a un rincón.

Actualmente, pareciera que la mujer se ha liberado (sea lo que sea lo que para cada uno signifique eso) y seguramente en muchas ocasiones así es; no obstante, cuantas limitaciones internas a deshacer que todavía subyacen en la psique femenina.

Y da igual la edad, se aprendió en sociedad, se mamó en las calles y en la escuela, entre nosotras con comentarios poco afortunados que juzgaban a otras, que tildaban de “errónea” la elección de alguna por no estar dentro de los límites de la tolerancia social.

Y esa pobre, sobrevive revelándose o camuflándose para que no le corten las alas cuando sólo quiere ser ella: Ser mecánico. Vestir estrafalariamente. Cantar por la calle. Pintar ese cuadro que lleva dentro, o criar a sus hijos de forma diversa… y eso requiere tolerancia.

Tolerancia con una misma, para darse el permiso de ser diferente y quedarse sola si hace falta… Qué mala es la soledad y el rechazo. ¡Lo que el ser humano es capaz de hacer por evitarlos!

Hubo un tiempo en que los rolles nos robaban el tiempo, ahora coexisten algunos de ellos con otros ladrones más sutiles. ¡Cuánto  engaño! y cuan preciosa oportunidad para cerrarles la puerta si queremos; sólo hay que identificarlos.

Mujeres, hijas, madres, abuelas, tías, sobrinas…

¿Y si…? Nos lo permitimos, ¿Y si…  nos damos ese espacio? ¿Y si … conectamos con lo que nuestro corazón anhela y le somos fieles para cambiar el paso?

Quizás tengamos que amarrar bien nuestra vela, y cruzar tempestades… o…quizás se diluyan las nieblas que turbaban nuestra visión y, nos demos cuenta de que era un espejismo y sólo teníamos que pasar a la acción para que el camino se allanase… y no era tan grave como lo pintaban, y no era tan arduo como lo pensamos.

Que elija tu corazón, ¡que elija! Y, ¡hazle caso!, que no te atrape la vida sentada en una silla inmóvil diciendo: lo dejé para mañana y el mañana nunca llegó y, ahora ni fuerza tengo para sostener los silencios creativos que llenaban mi vida y hablo por los codos para llenar un vacío que se debió de llenar de sueños hechos realidad.

Os dejo el poema de Magdalena Sanchez Blesa(https://www.magdalenasanchezblesa.com/), no tiene desperdicio y si sólo de refilón te sientes identificada…toma acción, sal a la calle y encuéntrate en ese banco frente al mar, en esa plaza junto al parque, cómprate una flor y regálatela porque eres única, y tú, lo vales.

Y no dejes para mañana lo que hoy puedes entregar al mundo por que como dice Magdalena: no hay como tú nadie en el mundo,
porque en el mundo, como tú, no hay nadie.

 

Sería estupendo que la autora lo recitara, pero para los que escucháis habitualmente el audio lo haré yo… No obstante, si la buscáis la encontrareis y os enamorará como recita.

No te das la importancia que mereces,
y vas dejando que la vida pase,
y para ti no hay tiempo casi nunca,
y nunca te regalas un detalle.

Y corres, por la prisa de los otros,
y llegas a tu vida siempre tarde,
y va pasando el tiempo, y va pasando,
y vas envejeciendo en el paisaje.

Y no se te pregunta por tu risa,
que se fue diluyendo con la tarde.
Y siempre los demás, y para cuándo
una cita contigo en cualquier parte.

Te necesitas más de lo que piensas
y nunca te detienes a escucharte,
y tienes tantas cosas que decirte,
pero no te pareces importante.

Y siempre tú después, y siempre luego,
y siempre, para ti, más adelante.
Y siempre tú detrás, y siempre nunca,
y el tiempo, que se va sin esperarte.

Queda contigo en un lugar hermoso,
lleva una flor para identificarte,
y cuéntate la historia de tu vida,
ya verás como vas a enamorarte.

Porque no hay como tú nadie en el mundo,
porque en el mundo, como tú, no hay nadie.

Y siempre los demás, y siempre luego,
y vas envejeciendo en el paisaje.
Y nunca tus asuntos lo primero,
y déjalo pasar que no hace falta,
y acaso el mes que viene, si se puede.
Y el tiempo, que te agacha la mirada.

Y tú, cuando los años lo permitan,
y tú, cuando esta crisis un día pase,
y tú cuando se pueda en otra vida,
y tú nunca jamás de los jamases.
Y el tic tac del reloj en tu muñeca,
y vas envejeciendo en el paisaje.

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

El verdadero problema del mundo, es que demasiada gente se hace mayor. Se olvida.

Hemos iniciado un año nuevo más. Todos, unos antes, otros después, hemos pensado qué nos depara el 2025. Algunos tienen proyectos interesantes que fructificaran, otros se abruman por todo aquello que está aflorando y sorprende no gratamente del ser humano y nos parece increíble lo que vemos y oímos como si de una película de ciencia ficción se tratase, otros simplemente viven el día a día.

Y en ese ir y venir, yo leía esta frase: “el verdadero problema del mundo es que demasiada gente se hace mayor. Se olvida”.

Podemos oír frases lapidarias con frecuencia, pero no todas ellas buscan un lugar en nosotros. Algunas, pasan de puntillas…otras se quedan un ratito y anidan en nosotros …quizás sean el principio de un pensamiento, quizás lleven a un cambio de actitud, quizás puedan dar un giro a nuestra vida.

Sueña, Crea, Ama

Hace tiempo que le doy vueltas a lo que es la imaginación y cómo ponerla en marcha; a qué es lo que la diferencia de la fantasía, a lo que es real y lo que es ficción y apareció esta frase.

Como podréis suponer, escucharla me llevó a muchos lugares y se agolpaban preguntas y frases como: qué es hacerse mayor; por qué podría ser ese el “verdadero”problema; “si no nos volvemos como niños, no entraremos en el Reino de los Cielos”; los niños no conocen los límites de la imaginación, por eso su mundo es tan mágico…estas y mil millones de preguntas que mi mente generaba delante de esa bonita zanahoria.

Y uno se pregunta: ¿me olvidé? ¿Qué dejé atrás pensando que no era útil y quizás es fundamental? ¿por qué pensé que era inútil?

Soñar, imaginar ha estado excluido frecuentemente por creerse “improductivo” en el mundo adulto, porque se creía que no te permitía tocar con los pies en el suelo y suponía el peligro de vivir en una vida paralela irreal que nos hiciese estrellarnos en el día a día; quizás ese tipo de pensamientos le cerró la puerta a la imaginación y a los sueños, a las ilusiones y a los deseos que salen del corazón.

Seguro que habéis oído otra frase que hace tiempo que socialmente nos ronda: si lo crees, lo creas.

Para poder crear algo, primero ese algo tuvo que estar en nuestro pensamiento y para colarse en nuestro pensamiento tuvimos que imaginarlo…o alguna inspiración se coló desde ese mar de Nun del que os hablé en una ocasión.

Nuestro cerebro, en algún momento, dejó pasar aquello que imaginamos a la parte elaborada del pensamiento y no le puso la etiqueta de que era una fantasía, y con ello, la imposibilidad de realización.

 

Creative thinking

Como adultos, utilizamos la lógica para movernos. Qué pasaría ¿si de vez en cuando, para ir de un punto a otro, de un objetivo a otro, en vez de la lógica utilizásemos la imaginación?

Dicen que, si la lógica te puede llevar de A a B, la imaginación te llevará a todas partes, así que quizás permitirnos imaginar una realidad distinta nos pueda llevar a ella por caminos insospechados si nos damos el permiso de explorarlos.

El “creative thinking” abraza mucho este pensamiento y parece que está dando resultado en el mundo empresarial… ¿por qué no utilizarlo como una práctica personal y de creación de una realidad más acorde con lo que nuestro corazón desea?

Si lo imaginamos y nuestro cerebro no lo cataloga como una fantasía (algo a lo que estar atento), podamos entre todos crearlo, en vez de quejarnos y hablar por las esquinas de lo mal que está el mundo.

Escribí hace mucho tiempo sobre la cabecera de mi cama unas palabras que en aquel momento resonaron mucho conmigo y que a día de hoy sé por qué una parte de mi las escribió: Sueña, Crea, Ama

La niña que quiso ser adulta rápido quizás buscando afecto, quizás buscando reconocimiento, se abrió paso curiosa a otras posibilidades e inició sus frases con:- y si…? Abrió los ojos como si de un cómic japonés de tratase y sonrió ante las miles de posibilidades que se abrían…pero eso será otro post.

Por ahora, si no lo habéis explorado, sólo os propongo:

¿Y si soñáis y os imagináis una vida distinta, un entorno distinto, una realidad distinta?

No significa que vuestra vida o realidad no os guste, ni tan siquiera que queráis hacer un cambio, sólo abrid esa puerta a la flexibilidad y a lo infinitamente posible…quizás el 2025 tenga escondida una sorpresa para vosotros.

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

Todo empieza con una sonrisa

Estamos acercándonos a unas fechas señaladas. Las Navidades son para unos, la oportunidad de compartir tiempo con sus seres más queridos,;para otros, un tiempo de introspección. En cualquier caso, un tiempo para festejar la Vida. Festejar la oportunidad que tenemos cada día de experimentar, de reconocer, de bendecir (bien decir) por estar aquí.

Se la paz que rieras ver en el mundo

Algunos me pueden decir: Tundra, con la que está cayendo, parece que hablas de un mundo de fantasía, ¿acaso no ves las noticias? ¿acaso no ves cómo está el mundo?

Hace poco volví de un encuentro con gente maravillosa; lo que vivimos, aquel mundo, no era ese mundo del que hacen eco las noticias plagadas de desastres, catástrofes y corruptela.

Hace unos días, el corazón de muchos se alineó con un propósito: el de Ver, Ver más Claro, Ver desde el corazón.

La semilla que se había plantado: una sonrisa, ese maravilloso gesto que todos lucían por doquier convencidos de que se puede transformar el mundo.

Ese pequeño “mundo”, ese grupo de gente, en este instante, mientras tu y yo leemos o escuchamos esta somera reflexión, se comprometió a difundir otra manera de ver…una que permitiera a todos y cada uno manifestar lo que es en esencia, eliminando tensiones, sintiéndose, quitando falsas corazas y abriendo corazones…y eso empieza con el gesto más simple: una sonrisa.

Madre Teresa decía que la Paz comienza con una sonrisa.

Sonríete a ti mismo, aunque a veces cueste. Sonríele al que tienes delante, que no es otro que tú, sin saberlo y, entre todos, podremos sembrar la paz que tanto anhela nuestra alma.

Habrá cosas que deberemos dejar por el camino, habrá heridas que curar en el proceso y eso quizás duela. En tanto, podremos recordar a Rumi cuando decía que la herida era el lugar por donde la Luz entraba en nosotros y serà bueno que el Amor y la Compasión nos acompañen en el trayecto.

Me gustaría traslladar un mensaje de esperanza. Algunos dicen que la esperanza es el pilar del mundo;  yo diría que lo es el AMOR, que se envuelve de esperanza, que no de ingenuidad.

Así que permitid a la llegada de este escueto texto, que ese mensaje de esperanza en la humanidad guiada por el corazón se instale en vosotros. Permitios salir a la calle con una sonrisa interna, con ojos limpios, reconociendo y bendiciendo al que os encontreis.

Unas navidades hace ya algunos años escribí: … “hay muchas almas que miran nostálgicas cada noche a Vega, buscando el camino de vuelta a casa, y ella, silenciosamente, les marca el sendero que los lleva a su corazón”… cada vez somos más los que pertenecemos a ese club inclusivo en el que todos y cada uno tenemos cabida; cada uno desde su unicidad. (https://tundrasblog.com/el-templo-de-la-verdad/)

Amemos y recordemos que “el  amor tiene manos para ayudar a los demás. Tiene pies para apresurarse a aliviar la aflicción. Tiene ojos para ver la miseria y la necesidad. Tiene oídos para escuchar los suspiros y las penas de los hombres.”

Si no lo sientes así, solo inicia tu día con una sonrisa, serà el primer gesto amoroso que hagas a tu mundo y, por qué no,  ¡expórtalo!… Seamos la Paz que queremos ver en el mundo.

Luz y alegría

¡Felices Fiestas!

Tundra.

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

La mayoría de gente…

Consternación, incredulidad, indignación, dolor y angustia por haberlo perdido todo y tener que abrir los ojos cubiertos de barro. Estas son algunas de las emociones que se han respirado estos días, después de que la naturaleza nos mostrara su fuerza y dominio sobre lo que nos rodea. A  la par,  había reacciones de sostén y apoyo, colaboración y una cierta simbiosis emocional con quien respira cada mañana el olor a humedad y fango. (Para aquellos que no sois españoles o quizás no os llegó la información, la gota fría arrasó en Valencia este año).

En este contexto, leo una frase que me sacude y me impide adormecerme o desconectarme de la vida. Y la frase es: “Vamos a morir y por eso somos afortunados. La mayoría de la gente nunca va a morir porque nunca va a nacer” (Richard Dawkins).

Me siento zarandeada por un ensartado de palabras que me alerta y me hace cuestionarme si estoy verdaderamente viva o simplemente adormecida.

Me pregunto si nos permitimos “nacer” a lo que SOMOS para dejar de andar como enfermos sociales siendo convenientes o buscando la aceptación.

Te la repito, escúchala y deja que sus palabras lleguen a ese lugar abismal en el que a veces nos escondemos y del cual, a veces también, parece tan difícil salir.

La mayoría de la gente nunca va a morir porque nunca va a nacer”

 ¡Despierta!

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

Tu tarea no es buscar el amor…

Imagen de Selline Selline en Pixabay

¡Hola de nuevo!
¿Cómo os fue el pequeño espacio que nos dedicamos el mes anterior?
¿Tuvimos la paciencia de esperar a que acabasen los dos minutos  que nos concedíamos para que la frase que os propuse llegase a nosotros?
En esta ocasión, te propongo una frase de Rumi:, un poeta y maestro sufí del siglo XIII:
Tu tarea no es buscar el amor, si no simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has construido contra él”.
Ya me diréis si despierta alguna respuesta interna… si es que no hay alguien en vosotros que boicotee ese pequeño paréntesis, obstaculizando que la frase llegue a su destino.
 
Luz y alegría
 
Tundra
Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

Quien no sabe lo que quiere, no entiende lo que encuentra

Imagen de Juampi69 en Pixabay

Empezó septiembre y ,con él, retomamos nuestros espacios de compartires después de este caluroso verano.

La invitación para este año llega con menos palabra y más silencio.

Os explico brevemente:

Os propondré un tiempo corto para vosotros, para dejaros sentir.

Os acompañará una música y una frase de fondo con el deseo de que pueda seros útil y os lleve a recordar y reencontraros con vosotros mism@s en caso de que no estéis ahí.

Empiezo sugiriéndoos esta frase que durante los últimos treinta años de mi vida ha estado muy presente: “Quien no sabe lo que quiere, no entiende lo que encuentra” (Confucio).

Y yo me preguntaba: ¿quién es ese que quiere?… Ahí os la dejo.

Quien no sabe lo que quiere, no entiende lo que encuentra.

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

UNIVERSO

Uno de nuestros lectores me sugirió indagar sobre la palabra Universo… y con ella, cerraremos este año nuevamente hasta el mes de septiembre, en el que iniciaré una nueva conversación con vosotros a través de una propuesta distinta para continuar nadando en nuestros espacios internos.

Hace unos días y con ocasión de un viaje pude escuchar muchas conversaciones.

Como quiera que los españoles somos muy expresivos, no pude dejar de escuchar las conversaciones que me rodeaban y pensé en la palabra que me había sugerido nuestro lector: Universo.

Había varias personas que debían ir a algún evento multitudinario y en su conversación utilizaban la jerga propia de su colectivo, hablaban de atuendos idóneos a lo que se iba a desarrollar e incluso su manera de moverse tenía su propio sello y pensé en que cada uno vive en su universo.

Un universo decorado, diseñado por nuestros intereses, por todo aquello que escogemos, por todo aquello que nos muestra el sendero que cada uno de nosotros tiene que recorrer.

Un sendero que nos lleva de nuestro universo particular, nuestro” yo” a nuestro origen.

Me pregunto, cuánto nos lleva el yo a la individualidad y cuán lejos podemos estar de la Unidad que somos, ese Uno, del que todos procedemos y al que todos tendemos en nuestro camino de vuelta a casa.

Imagen de Barbara en Pixabay

Etimológicamente, la palabra Universo está compuesta de dos partes: unus (uno) aquello que no está dividido y versus participio pasado de “vertere” que indica un movimiento giratorio, así que algunos lo resumen como uno y todo lo que le rodea o gira a su alrededor.

Me pregunto, en esa capacidad de elección que todos tenemos, qué es lo que escogemos para que forme parte de nuestro universo.

¿Hacemos elecciones conscientes, o por el contrario damos acceso a todo lo que se nos presenta?

Cuando elegimos conscientemente damos paso a unas cosas y dejamos de lado otras; como decía la vecina de mi suegra: “soplar y sorber no puede ser” y, parece que eso lo sabemos en teoría.

La sociedad en la que vivimos nos bombardea constantemente con los intereses de cada cual. Inconscientes a ello, algunos sufren de indigestión al no filtrarlos, otros acusan una saturación de los sentidos si no nos paramos  y otros muchos apuestan por la vida slow. ( vida lenta) ¿Será este un nuevo producto para consumir? o ¿será una opción de vida en la que nos demos el tiempo para mirarnos y darle la mano a lo que Somos?

Dicen que teoría sin práctica que nos ayude a integrarla , poco puede aportarnos al margen de frases bonitas.

Quizás el período que se inicia ahora, para muchos, esas esperadas vacaciones, sea una buena ocasión para preguntarnos conscientemente qué dejamos que entre en nuestro universo y qué no.

Según mi experiencia, en el silencio podremos encontrar las intuiciones que nos guien en ese proceso.

Os deseo unas felices y reparadoras vacaciones en el universo que queráis vivir, porque la vida, es una elección constante, no lo olvidemos.

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

PERSEVERANCIA

En un tiempo en el que parece que lo que predomina es la recompensa inmediata, la reacción frente a la reflexión, os traigo una palabra que aun estando en el diccionario parece que ha perdido presencia o protagonismo; hablo de la perseverancia.

Se dice de la perseverancia que proviene del latín “persevere” y que significa continuar firmemente en lo que uno ha emprendido, esto es, seguir con determinación un plan, por cuanto que el prefijo “per” implica, entre otros matices, totalidad e intensidad y “severus,” rigurosidad.

Por tanto, perseverar es empeñarse en algo continuándolo con constancia y rigor.

Teniendo en cuenta lo dicho, me pregunto ¿qué diferencia habría entre perseverancia y obstinación?

Algunos dicen que el que persevera persigue el bien buscando el modo de acertar para conseguir su empeño, y el obstinado, insiste en el camino equivocado.

Así, uno se etiqueta como una virtud y al otro como un defecto.

Me sorprendió gratamente leer a un general manager decir que se le hacía difícil establecer una diferencia objetiva…porque me costaba ver aquella diferencia en términos absolutos a mí también. ¿Qué diferencia el tesón o la energía que pone alguien perseverante de alguien que es obstinado?¿Cuándo saber que estás en una u otra posición?

¿Cuántas veces lo que se etiqueta como obstinación ha sido cambiado socialmente por perseverancia al verse con el tiempo un resultado que a nuestro juicio es positivo?

Y, ¿cuán difícil puede haber sido para ese alguien sostener una posición contraria al parecer de su entorno simplemente porque éste lo catalogaba como obstinación o terquedad y por ende era  un camino erróneo?

Imagen de Pexels en Pixabay

Me gustaría pensar, que perseverancia tenga más que ver con seguir el dictado de nuestro corazón, que es SABER internamente la dirección y que se ancla como la razón por la que nos mantenemos firmes y con determinación en un lugar en vez de abandonarlo.

¿Qué podría malograr nuestro empeño?

Aquellos que investigan e inspiran científica y socialmente han constatado un vínculo entre el corazón y el cerebro. En esa relación, el corazón, a diferencia de lo que históricamente se había creído, es el que marca la pauta y se erige como director de orquesta generando un campo electromagnético que se transmite a todas nuestras células…también a nuestro cerebro, y quiero pensar que éste, buen segundo de abordo, escucha y tiene la suficiente humildad como para alinearse con lo que el corazón le transmite creando así coherencia en nosotros.

Todo nuestro ser se organiza y trabaja en pos de un mismo objetivo, como los remeros en una barcaza van al unísono bajo las indicaciones del timonel.

Así, la perseverancia, estaría inspirada por un corazón claro y limpio que sabiendo su propósito informa al resto del cuerpo del mensaje para poder conseguir su objetivo… que, según muchos de estos científicos y líderes del pensamiento, no es otro que AMAR; la lógica busca tener razón.

Me gusta pensar que nuestra mente, a pesar de que crea que lo que racionaliza es bueno para nosotros, y en cierta manera lo es, se permite desde la humildad ser permeable y escuchar los dictados de ese corazón que está pidiendo a gritos que seamos lo que en esencia somos y nos dejemos de máscaras sociales.

Si retomo perseverancia y obstinación, se me ocurre pues, que el perseverante pone como timonel al corazón y quizás el obstinado, está “poseído” por una mente a la que le falta algo de humildad o le sobra algo de orgullo y que no le permite escuchar.

Para caminar ese camino del SER, lo que en esencia somos, y disolver las máscaras que hemos creado a lo largo de nuestra vida, la perseverancia nos será de gran ayuda…y ¿cómo se es perseverante  ?me preguntareis algunos que decís que os sentís carentes de voluntad.

Imagen de Ghasoub Alaeddin en Pixabay

Cada uno encontrará su fórmula, pero os diré que cuando uno se para y se aquieta conecta con ese propósito que el corazón sabe y que nuestra mente busca desesperadamente.

Cuando esa conexión se produce, la fuerza de voluntad se hace en nosotros, porque es la Vida la que nos guía y no hay “esfuerzo” ( es-fuerzo= es fuerza)…algunos, a eso, le llaman fluir con la Vida.

No quisiera llevar a equívoco, y que alguien piense que después de descubrir el dictado de nuestro corazón no hay tareas que hacer.

Cuando ocurra, sentiréis que se ha encendido un fuego interior, lo que algunos llaman pasión, que nos dará la energía y la paciencia, y procurará un orden externo que permitirá que aquello a lo que tendemos se manifieste…no obstante, nada se hará en ti, sin ti.

Así que, la propuesta es que primero procuremos silencio, sobre todo mental.

Después, contactemos con nuestro corazón ; preguntémosle y, cuando nos conteste, demos el primer paso, informándole de que efectivamente lo hemos escuchado y nos hemos puesto en marcha.

Quizás nos sorprendan los resultados y hacia dónde nos lleve la Vida.

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com

LOCURA

Hablando con unos y otros se menciona con cierta frecuencia esta palabra: ¡esto es una locura!, ¡menuda locura de vida!…y pensé en aventurarme a jugar con ella.

A priori, no parecía muy compleja la cuestión, pero he aquí mi sorpresa cuando buscando entre los que saben de etimología descubrí que no hay acuerdo ni consenso con respecto a su origen.

Unos dicen que ha derivado de una palabra árabe (layqa que significa tonta o estúpida), otros que opinan que del latín “luscus”(quien tuerce la vista) o de “lucus” que significa luz también en latín.

Otros apuntan a que deriva de “locus” que significa en ese mismo idioma, lugar, y por tanto, hablaríamos de alguien cuya mente está en otro lugar, o del verbo “loqui” que significa hablar mucho, asociándose al loco la imagen de quien habla mucho sin sentido.

No os engañaré, este último argumento llamó mi atención por el vínculo que desde antiguo se reconoce entre el inconsciente, el mundo emocional y la luna.

Foto:  Michelle Raponi _Pixabay

Pensaba en: a quién catalogamos como loco y quién establece los parámetros por los que se rige la cordura y/o la locura.

Según he leído, la primera vez que se le dió un nombre a la locura como categoría para ser estudiada se la llamó “alienación mental” y se vinculó su origen a un exceso en las pasiones.

En las cartas del Tarot, el loco, parecía pasar de puntillas por el mundo, rozándolo, pero sin embarrarse y su semblante solía parecer alegre. ¿Alegre fruto de la espontaneidad? ¿Quizás fruto de la irreflexión?

En un mundo donde el exceso de control y los pocos espacios que nos damos para conectar con nosotros mismos llevan a la depresión, a la tristeza y cada vez a más conductas que propician que los individuos deseen salir de este mundo, ya sea usando las drogas, cada vez más sofisticadas; ya sea a través de entornos sintéticos provistos por la simulación informática; ya sea simplemente desapareciendo de esta realidad suicidándose, y pensemos que ha habido un incremento de casi un 6% el año pasado en los suicidios registrados en España en 2022 que ya rondaba un número espeluznante: 4227; en ese mundo, digo, no parece que la “cordura” sea el único camino a explorar y me explico, porque no pretendo atisbar conductas antisociales…

Michaela- Germany- Pixabay

 

La Sociedad, nosotros, hemos diseñado una delimitación territorial de lo que es una conducta aceptada o no, un pensamiento apropiado, o no, un sentir bueno o malo.

No sé en qué momento hemos dejado de cuestionar esas “normas”; muchas de ellas pensadas en aras a una buena convivencia social, y razonables; otras simplemente limitan la expresión de cada uno de nosotros sin razón alguna … y nosotros, que somos esa sociedad, inconscientemente lo abonamos. Lo abonamos con nuestro juicio y nuestra opinión gratuita.

Oía a alguien apuntar que la locura, lo-cura…y recordé como en algunas circunstancias yo me he permitido ciertos momentos de lo que he llamado :“locura mental transitoria”, etiqueta que, viniendo del mundo del derecho, no es muy original.

¿Qué era esa locura mental transitoria? Una exploración, en mi caso, exenta de peligro para mí y para los demás que podía abrir la posibilidad a una percepción distinta de la realidad, a eliminar el corsé que ahoga, el calzado que aprieta, un cinturón que estrangula y que no he cuestionado…pero eso sí, que están aprobados y ratificados por quien quiera que tenga la autoridad para hacerlo…

¿Invita eso a acciones disruptivas? Otra palabra interesante…

Sólo lanzo la posibilidad; abro una ventana, para que, desde el sentir, el juicio y la suavidad con nosotros mismos seamos capaces de curar esta locura en la que nos hemos metido. Quizás un poco de locura, lo cura.

Luz y alegría

Tundra

Tundra

 

Copyright © Tundra de San Martin tundrasblog.com