Uno de nuestros lectores me sugirió indagar sobre la palabra Universo… y con ella, cerraremos este año nuevamente hasta el mes de septiembre, en el que iniciaré una nueva conversación con vosotros a través de una propuesta distinta para continuar nadando en nuestros espacios internos.
Hace unos días y con ocasión de un viaje pude escuchar muchas conversaciones.
Como quiera que los españoles somos muy expresivos, no pude dejar de escuchar las conversaciones que me rodeaban y pensé en la palabra que me había sugerido nuestro lector: Universo.
Había varias personas que debían ir a algún evento multitudinario y en su conversación utilizaban la jerga propia de su colectivo, hablaban de atuendos idóneos a lo que se iba a desarrollar e incluso su manera de moverse tenía su propio sello y pensé en que cada uno vive en su universo.
Un universo decorado, diseñado por nuestros intereses, por todo aquello que escogemos, por todo aquello que nos muestra el sendero que cada uno de nosotros tiene que recorrer.
Un sendero que nos lleva de nuestro universo particular, nuestro” yo” a nuestro origen.
Me pregunto, cuánto nos lleva el yo a la individualidad y cuán lejos podemos estar de la Unidad que somos, ese Uno, del que todos procedemos y al que todos tendemos en nuestro camino de vuelta a casa.

Etimológicamente, la palabra Universo está compuesta de dos partes: unus (uno) aquello que no está dividido y versus participio pasado de “vertere” que indica un movimiento giratorio, así que algunos lo resumen como uno y todo lo que le rodea o gira a su alrededor.
Me pregunto, en esa capacidad de elección que todos tenemos, qué es lo que escogemos para que forme parte de nuestro universo.
¿Hacemos elecciones conscientes, o por el contrario damos acceso a todo lo que se nos presenta?
Cuando elegimos conscientemente damos paso a unas cosas y dejamos de lado otras; como decía la vecina de mi suegra: “soplar y sorber no puede ser” y, parece que eso lo sabemos en teoría.
La sociedad en la que vivimos nos bombardea constantemente con los intereses de cada cual. Inconscientes a ello, algunos sufren de indigestión al no filtrarlos, otros acusan una saturación de los sentidos si no nos paramos y otros muchos apuestan por la vida slow. ( vida lenta) ¿Será este un nuevo producto para consumir? o ¿será una opción de vida en la que nos demos el tiempo para mirarnos y darle la mano a lo que Somos?
Dicen que teoría sin práctica que nos ayude a integrarla , poco puede aportarnos al margen de frases bonitas.
Quizás el período que se inicia ahora, para muchos, esas esperadas vacaciones, sea una buena ocasión para preguntarnos conscientemente qué dejamos que entre en nuestro universo y qué no.
Según mi experiencia, en el silencio podremos encontrar las intuiciones que nos guien en ese proceso.
Os deseo unas felices y reparadoras vacaciones en el universo que queráis vivir, porque la vida, es una elección constante, no lo olvidemos.
Luz y alegría
Tundra

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Como siempre me sorprendes con tus relatos. Te felicito de antemano por todo lo que compartes con los demás, en este caso yo. De verdad, que mi yo con todo lo que me rodea, me parece como un pequeño mundo que me invita a pensar. Así que me pondré a ello, porque de eso se trata. Muchas gracias y un abrazo fuerte para ti. 🤗🤗
GRacias incondicional!!!! Un abrazo y muy buen verano. Bss para todos